A falta de…

Eres la “reina” de mis sentimientos
la que insulta los deseos de las demás,
a nadie le importa lo que hemos cambiado
estando juntos en la distancia.
Y se aleja otro año después de unos cuantos
que no son pocos ni son demasiado tarde,
estando en el palpito de tu corazón
te elijo para mi y eso es lo que me hace seguir.
Mañana sera otro año y despertaras
entres mis sabanas y en mis palabras,
pero nada de eso significara nada
si lo pueden evitar.

Latidos de mi reloj

8:43 p.m. Tic tac. Tic tac.
Latidos de mi reloj.

Que se ocupen aquellos que de mis segundos traman el organizarme entre dos trozos de pan y un poco de queso lo que resta del día y si a lo lejos una joven entre el movimiento de sus nalgas registra un gas que no hay en su atmósfera mas cercana, puedo decir que me quedara para la noche una luna llena perfecta. Y hay que enojarse a bien decir que vi lo mas parecido a la vida entre una caja de plástico y una pantalla Lcd, que para locuras demostrables también consumían el tiempo. Tic tac.

8:47 p.m. Tic tac. Tic tac.
Me va a estallar el bebe que llevo dentro, lo llamare “grasa”.

Ahora que pienso, hay una caja metálica colgada de un alambre con botones, lo llamare – ascensor -, y puedo decir que mágicamente sube y baja, y yo bajo, abajo, rápido, a mancharme los pies de polvo, a deleitar mis piernas a los mosquitos. Tic tac.

Tic tac.

Me asombro, no tengo reloj.

Cuando te vas yo llego

Ayer fue tu cumpleaños
y lo celebras escapando de mi,
yo llego con la mochila al gran ruido
y tu vuelves al silencio del pueblo.
Nuestras vidas son destinos
obligados a no cruzarse nunca,
no elegimos los tiempos ni las horas
siempre alargando el gran momento.
Hoy ya eres mas viejita que gracia
siempre lo seras mas que yo,
pero seguro que en próximas ocasiones
te acordaras de quien te hace… sonrojar.

Al filo de la desesperación

Hoy es un lunes
de aquellos con paracaídas,
tu mente se esta muriendo
y tu cuerpo se ha vuelto castigo.
No eres mucha más
que la niebla del amanecer,
que tus manos frías por el tiempo
amago de una tristeza profunda.
Hoy te hubiese gustado tener
a alguien que diese calor a tu vida,
pero has entendido mejor que nunca
que nada ni nadie te salvara.